viernes, 15 de marzo de 2013

Sinusitis aguda


Artículo publicado en el periódico El Informe de David Vol. 3 No. 72 y 73 - Edición impresa.
Panamá-Chiriquí, viernes 15 y 22 de marzo de 2013.
http://www.elinformedavid.com/
Por: Dr. Danilo Antonio Castillo G.


El público culpa a los senos paranasales de un mayor número de síntomas más que en cualquier otra
Senos Paranasales
estructura anatómica del organismo.  Sin embargo es un hecho innegable que la infección de estas es muchos menos frecuente que en la época que precedió a la de los antibióticos.  A la fecha los pacientes atribuyen a la sinusitis afecciones como dolor de cabeza, obstrucción nasal, descarga retronasal de secreción (hacia la faringe), fatiga, mal aliento, y como infección más frecuente: el resfriado común.  El término se refiere a la inflamación de los senos paranasales que ocurre con una infección a raíz de un virus, una bacteria o un hongo.  Se le conoce también como infección de los senos paranasales, infección sinusal, rinosinusitis, etc.

Los senos paranasales son cavidades aéreas irregulares, que se encuentran adyacentes a la nariz.  Existen alrededor de 12 senos a cada lado; su número es variable y no siempre es el mismo a ambos lados.  Están localizados en los huesos y adoptan su nombre (maxilar, frontal, etmoidal y esfenoidal).  Ellos se comunican con la cavidad nasal.  La función primaria de los senos paranasales es alivianar los huesos del cráneo, de forma secundaria proporciona moco a la cavidad nasal y actúa como cámara de resonancia para la producción de sonido.

La sinusitis se puede presentar por una de las siguientes situaciones:


  • Los pequeños vellos (cilios) de los senos paranasales, que ayudan a sacar el moco, no están funcionando en forma apropiada debido a alguna afección.
  • Los resfriados y las alergias pueden provocar la producción de demasiado moco o bloquear la abertura de los senos paranasales.
  • Un tabique nasal desviado, un espolón (eminencia en forma de espuela de gallo) óseo nasal o pólipos (tumor blando que se desarrolla en una membrana mucosa) nasales pueden bloquear la abertura de los senos paranasales.


Pueden predisponer a la sinusitis los cambios ambientales tales como el frio, calor, humedad y contaminación atmosférica, inclusive el humo del tabaco; guarderías, cambios de altitud (volar o bucear).  Entre los factores predisponentes generales deben incluirse las infecciones previas, como el resfriado común.  Algunos factores locales pueden predisponer a la enfermedad sinusal tales como las deformidades esqueléticas, hipersensibilidad (rinitis alérgica), enfermedades dentales, cuerpos extraños, fibrosis quística, adenoides grande, síndrome de inmunodeficiencia adquirida, pacientes que reciben quimioterapia y tumores.
La sinusitis viral suelen ocurrir durante los cuadros de resfriado común y estos mismos virus que afectan la región nasal y faringe nasal pueden afectar los senos paranasales.  Las bacterias que más frecuentemente participan en la sinusitis son: Streptococcus Pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catharralis.  Otras bacterias como Staphylococcus aureus, enterococos Gramnegativos y anaerobios, causan una proporción menor de casos.
El cuadro clínico varía de acuerdo con la intensidad de enfermedad, apareciendo dolor sobre todo cuando existe líquido a presión dentro de alguno de los senos.  El sitio de dolor dependerá del seno afectado: sobre la ceja cuando el problema es frontal, en la nariz cuando los afectados son los etmoidales anteriores, etc.  La sinusitis aguda no siempre se presenta con dolor, y no siempre el dolor facial indica la presencia de sinusitis aguda.  La rinorrea (mucosidad) anterior como posterior que puede ser mucoide (semejante al moco) o mucopurulenta (que contiene moco y pus) ocurre cuando el orificio natural se encuentra abierto y puede drenar en pequeñas cantidades o abundante, pero la ausencia de esta no desecha el diagnóstico.  La obstrucción nasal es frecuente, pero  puede estar ausente.  La sintomatología puede incluir, fatiga con sensación de malestar general y aumento de la temperatura corporal que pocas veces es intensa, mal aliento o pérdida del sentido del olfato, tos que empeora por la noche, dolor de garganta, etc.  En conclusión los síntomas pueden ser los mismos de  un cuadro de infección viral de vías respiratorias superiores, lo que puede opacar el diagnóstico.
El cuadro clínico y los estudios radiológicos de los senos paranasales son de un apoyo para el diagnóstico en nuestro medio (atención primaria) que frecuentemente reportan opacidad de los senos y engrosamiento de la pared.  Observar los senos paranasales a través de un endoscopio de fibra óptica (lo que se llama rinoscopia o endoscopia nasal) puede ayudar a diagnosticar sinusitis. Esto generalmente lo realiza un otorrinolaringólogo (especialista en problemas de la nariz, el oído y la garganta).  
Los exámenes imagenológicos que se pueden usar para decidir sobre el tratamiento son: 
  • Una tomografía computarizada de los senos paranasales para ayudar a diagnosticar sinusitis u observar los huesos y tejidos del área en mayor detalle.
  • Una resonancia magnética de los senos paranasales si pudiera haber un tumor o una infección micótica (por hongos).
Si usted o su hijo padecen sinusitis que no desaparece o que es recurrente, otros exámenes pueden abarcar:
  • Pruebas para alergias.
  • Exámenes de sangre para VIH u otros exámenes para inmunodeficiencia.
  • Cultivos nasales.
  • Citología nasal.
  • Pruebas de cloro en sudor para fibrosis quística.
En función de lo anterior su médico es la persona indicada para ofrecer el tratamiento que usted se merece; evitando complicaciones como la meningitis, abscesos preseptales, abscesos subperiósticos, abscesos intracraneales, tromboflebitis del seno cavernoso, abscesos epidurales o subdurales, etc.

Dentro de los cuidados personales puede realizar las siguientes medidas para ayudar a reducir la congestión sinusal hasta la evaluación médica:
  • Aplique paños húmedos y calientes en la cara varias veces al día.
  • Beba mucho líquido para diluir el moco.
  • Inhale vapor de 2 a 4 veces por día (por ejemplo, sentado en el baño con la ducha abierta).
  • Utilice solución salina nasal varias veces al día.
  • Utilice un humidificador.
  • Tenga cuidado con los descongestionantes nasales.  Pueden ayudar al principio, pero utilizarlos más de 3 a 5 días puede empeorar la congestión nasal.
Respecto al dolor o la presión sinusal:
  • Evite bucear y los vuelos aéreos cuando esté congestionado.
  • Evite temperaturas extremas, cambios bruscos de temperatura e inclinarse hacia delante con la cabeza baja.

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